¿Por qué aprender jugando?

La infancia representa una etapa de descubrimiento y exploración que propicia el aprendizaje forma natural, dando lugar a la adquisición de una serie de habilidades físicas, emocionales, intelectuales y sociales.

El juego es una actividad protagónica en la vida de un niño, ya que es la actividad en la que invierte la mayor parte de su tiempo, y cuando no está jugando, está pensando en cuándo podrá hacerlo. Cuando un niño juega, no lo hace para aprender; pero de manera más o menos consciente, aprende jugando.

Por ello, es de suma importancia utilizar el juego como parte del aprendizaje, este representa un reto que atrae la motivación y la atención del niño, consiguiendo que los pequeños esfuerzos se traduzcan en grandes logros, que le permitan obtener agradables recompensas y sin darse cuenta se da lugar al aprendizaje mientras se divierte.

Alienta a tus hijos a aprender jugando y disfruta de momentos llenos de sonrisas y magia, aquí te contamos algunos de los beneficios de esta actividad.

1. Aceptar y aprender de los errores

Al momento de jugar el niño tiene la libertad de tomar decisiones que le pueden conducir al fracaso, pero al mismo tiempo le dan la oportunidad de aprender de él de forma práctica, ya que al estar dentro de una dinámica de juego, no siente tanto temor de equivocarse. Es por medio del juego que el niño va aprendiendo a enfrentar y solucionar situaciones, lo que les ayuda a mejorar su autoestima, ya que disminuyen el miedo a fallar.

2. Asimilación de conceptos teóricos

El juego es una de la mejores formas de reforzar conceptos teóricos, ya que le da la oportunidad al niño de poner en práctica lo aprendido desarrollando experiencias, de forma que interioriza los conceptos.

3. Desarrollo cognitivo

El desarrollo cognitivo se produce cuando los niños tienen que recordar, pensar, comprender y reflexionar sobre los conocimientos aprendidos para resolver las situaciones que se presentan durante el juego, esto provoca que se estimule la concentración, la memoria, la imaginación, la creatividad y  el razonamiento lógico.

4. Desarrollo afectivo

El juego promueve las relaciones y facilita la interacción entre los niños, fomentando las habilidades sociales, de resolución de conflictos, comunicativas, aumenta la motivación y disminuye la vergüenza.

5. Reduce el estrés y proporciona felicidad  

El juego es una herramienta que predispone al niño a aprender, ya que vive experiencias placenteras a través de la creación del de un mundo de fantasía, tomando elementos de la vida cotidiana y transformándolos de forma que consigue desconectar y aliviar sus frustraciones. Debido a que las redes neuronales del aprendizaje se activan cuando el niño está contento y relajado, debemos aprovechar aquello que más le gusta hacer para adaptarlo a lo que queremos enseñar.

Los niños son niños, lo que quieren es jugar y divertirse, por lo que en lugar de imponerles que estudien o hagan tareas que no les gustan, debemos utilizar los juegos y adaptarlos al aprendizaje; esto los mantendrá realmente motivados y les permitirá aprender con mayor facilidad.

Cuéntanos qué juegos utilizas para enseñar a tu hijo/a en casa y cuáles son los que más les gustan.

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